2. Fotografía


Introducción

Mi historia con la fotografía es relativamente reciente, aunque mi interés por este medio plástico se mostró tempranamente, no fue hasta finales del año 2005 que empecé a experimentar con este. Mi primer contacto serio con la fotografía fue directo con su medio digital, con una cámara Kodak DX4530 propiedad de mi amigo colombiano José Luis Castro, fueron semanas de experimentación en el jardín del departamento donde vivíamos, experimentos que culminaron con una visita al centro histórico de la Ciudad de México y de la cual resulto, la que yo considero, mi primera “buena fotografía”. Latino, es el título que le di, una toma en blanco y negro con fuerte viñeteado y una casi “accidental” composición, eventualmente José Luis volvió a su país  y yo me quede sin cámara, aunque no por mucho tiempo.

El siguiente paso fue, obviamente, conseguir una cámara propia. Esto no tardo mucho y para enero del 2006 ya tenía en mis manos una PowerShot A610 de Canon, una excelente cámara que aun hoy en día me sigue acompañando en muchas ocasiones. Con esta cámara vino otra fuerte etapa de experimentación, debido en gran parte por la flexibilidad de la cámara en  sus modos manuales, llegaron conceptos como obturación, apertura, ISO, balance de blancos, etc. No había día que no saliera con la cámara a tomar alguna imagen, a probar alguna función o técnica, a captar una nueva luz. Esta fue para mí una de las etapas más gratificantes como fotógrafo, el aprender toda esa teoría básica (aunque fuese por mi cuenta) sobre la fotografía fue (y sigue siendo en parte) un viaje épico el cual nunca voy a olvidar. Además con esta cámara viví muchas experiencias en especial viajes y salidas al campo, experiencias que eventualmente llevaron al límite técnico de esta cámara, lo que despertó esa chispa para dar el siguiente paso.

Antes de pasar al siguiente gran escalón de mi historia fotográfica, me gustaría compartir uno de mis mayores gustos y el cual aprendí en la PowerShot. Esto es, por supuesto, la fotografía infrarroja. ¡Qué gran región del espectro electromagnético es el infrarrojo! Lleno de sorpresas y secretos invisibles al imperfecto ojo humano. Y no solo es fascinante desde el punto de vista técnico, también estéticamente da resultados insuperables, sin duda alguna la fotografía infrarroja es la técnica que más me ha marcado, incluso en mi desempeño profesional como biólogo ha tenido grandes repercusiones.

Ya para finales del 2006 había llevado al límite la A610, no quedaba mucho por aprender con esa cámara, así que vino la siguiente etapa. Con los inicios del 2007 llega la EOS 30D, una cámara réflex cual es la epitome de flexibilidad, en lo que a la teoría fotográfica básica se refiere. Con ella me doy cuenta en realidad de lo poco que se de fotografía, hay que revisar y profundizar términos, y llegan otros un poco más complejos como profundidad de campo, distancia hiperfocal, rango dinámico, densidad de pixel, etc. Otra gran etapa de aprendizaje, readaptar técnicas, aprender otras, en pocas palabras, aprender de nuevo a tomar fotos. Ahora hay que ver la ventanita, y no la pantalla.

Con la réflex vienen muchos experimentos, ahora un poco más metódicos que antes, diferentes objetivos, filtros, iluminaciones artificiales, etc. Pero también es esta etapa llega el primer curso “formal” de fotografía, una clase en la Facultad de Ciencias, que tal vez teóricamente no trae muchas cosas nuevas. Pero la cual fue muy valiosa para mí, ya que trajo una visión más “humana” a mi idea de fotografía. Ahí vi la fotografía a través de los ojos de otras personas, y los ojos de otras personas vieron mi fotografía. Y que subjetivo es el ojo humano! Aun así fue una buena experiencia y llevó a compartir mi trabajo y gusto con más personas, lo que desemboco en varios proyectos, el más notable, la creación del Colectivo Tlanextli.

Para mediados del 2007 llegan nuevos objetivos (lentes) y con ellos nuevos mundos que explorar; en el 50mm f/1.8 viene una etapa de fotografía de poca luz y de retratos, es el lente para reuniones y eventos, aunque también para algunos ensayos de macrofotografía. Pero fue el 70-300mm el que más hizo diferencia, con este objetivo la fotografía de naturaleza toma ventaja y me hace encontrar un gran gusto hacia las aves, del cual derivan algunos proyectos de los cuales cabe destacar el grupo “Avifauna de México” y el libro “Aves: fotografía desde México”. Este es el lente que más se usa en la cámara, el lente de campo!

Yo creo es importante mencionar que a la par con toda esta evolución de equipo y técnicas fotográficas, también tiene su contraparte informática con distintos paquetes computacionales, el más importante: Photoshop. Desde su versión 7 hasta el CS 5 (v.12) he trabajado con este programa, y su desarrollo ha sido impresionante, y para mí ha sido una herramienta inconmensurablemente útil, es mi equivalente a un cuarto obscuro.  Aplicaciones desde lo estético hasta lo técnico y científico, Photoshop es un instrumento muy poderoso.

Actualmente mi fotografía está más cargada hacia la foto de naturaleza, tratando de encontrar un equilibrio entre arte y ciencia, a veces no es fácil obtener una imagen estéticamente atractiva  y que siga conservando su objetividad científica (color, tamaño, geometría, contexto, etc.). Pero es un reto muy gratificante y no lo cambiaría por nada.  Me ha llevado a la fotografía de aves,  hongos, insectos, microfotografía, cuevas (y que difícil es la espeleofotografía!) y últimamente plantas. Pero como en la biología, en la fotografía siempre hay cosas nuevas, uno nunca sabe que sorpresas le esperan, y esto para mí lo hace un campo extremadamente valioso y atractivo.